RUTINAS en niños con TEA: ¿Cuáles son sus pros y contras?

Desde un punto de vista genérico, podemos decir que entendemos por rutinas aquellas actividades que realizamos diariamente de forma regular, periódica y sistémica con un carácter ineludible. En este artículo me gustaría hablar de las posibilidades e impacto de generar rutinas en niños con TEA para su apoyo y desarrollo integral. Buscamos que la generación de rutinas tenga un impacto verdaderamente positivo en la calidad de vida del mismo y su desarrollo global. Por ello, me resulta imprescindible antes de abordar esta profunda temática, matizar que debemos utilizar las rutinas como apoyo, siempre en pro de la generalización de aprendizajes y entornos y tratando de flexibilizar la rigidez cognitiva que caracteriza a los niños con diagnóstico de TEA. En nuestro deber como guías y apoyo al aprendizaje, evitar que las propias rutinas en lugar de aliado, se conviertan en enemigo y supongan un obstáculo para el desarrollo funcional de la vida diaria. En muchas ocasiones encontramos tal rigidez y dependencia a una rutina o forma concreta de hacer las cosas, que no tardan en aparecer las alteraciones de conducta ante imprevistos o situaciones que varíen el contexto.
Para los profesionales que trabajamos con niños y para sus familias, resulta fundamental conocer y comprender la importancia de las rutinas en el aprendizaje y desarrollo integral desde el inicio de la vida. De este modo podremos contribuir activamente en los procesos de enseñanza-aprendizaje desde el hogar y las oportunidades de la vida diaria en entornos cercanos.

autismo, TEA, trastorno del espectro autista, terapias autismo, TEA

La rutina diaria es para los niños lo que las paredes son para una casa, les da fronteras y dimensión a la vida. Ningún niño se siente cómodo en una situación en la que no sabe qué esperar. La rutina da una sensación de seguridad. La rutina establecida da un sentido de orden del cual nace la libertad”

Rudolf Dreikurs

Importancia de las rutinas en el desarrollo infantil

Cuando hablamos de rutinas hacemos referencia a la serie de actividades que se realizan, de manera frecuente, a diario. Esto podría ser otra definición breve pero certera. Estas acciones “repetitivas” buscan fijar unas pautas que organicen, de alguna manera, el aprendizaje de los más pequeños. Son, en general, parte de una estructuración que fomenta el marco de actuación de los niños ya que, desde el inicio de su etapa educativa, las rutinas son uno de los hitos en la etapa de Infantil en el ámbito educativo. Para los niños, las rutinas son la forma que tienen de comprender y organizar el tiempo. Un niño cuando nace no conocen el orden de las cosas ni cómo está organizado el mundo que le rodea, sino que va desarrollando su comprensión a medida que va adquiriendo nuevas vivencias. Por ello, los adultos, en este caso profesionales y familias, somos los que  debemos enseñarles a organizar su vida mediante horarios estables asociados a rutinas, es decir, a través de actividades que se hacen todos los días de la misma manera. Para  poder  establecer esta rutina se necesita la repetición diaria de la misma.

Aspectos relacionados con la alimentación, el sueño y la higiene (necesidades básicas) son las primeras rutinas que se establecen con los más pequeños tanto en el hogar como en escuelas infantiles o guarderías. Al realizar las actividades en forma de “ritual” el niño va creando un esquema interno que le permite establecer hábitos. Como decía en un inicio, resulta fundamental que las rutinas no se conviertan en un obstáculo. Sabemos que una rutina en niños con TEA mal gestionada, puede desembocar en graves alteraciones de conducta o retrasos en la adquisición de nuevos aprendizajes. Ya no prevalece la creencia de instaurar rutinas en niños con TEA es siempre necesario, personalmente considero que hemos de cambiar la perspectiva de enfoque. Hemos de enfocar la creación de rutinas desde una perspectiva general de desarrollo de habilidades y hábitos, pero variando las posibilidades que nos ofrece el día a día. Por experiencia, creo que esto resulta fundamental a la hora de trabajar en la flexibilización de la rigidez cognitiva que frecuentemente encontramos. Esto nos lleva por ende a fijar la vista en los “contenidos” y procesos, y no tanto en el continente de las rutinas en niños con TEA. La creación de rutinas rígidas, siempre con las mismas personas u objetos, limita la experiencia de interacción y fomenta la rigidez que mencionaba anteriormente. 

Los niños necesitan seguir una rutina para sentirse seguros y tranquilos en su ambiente. Esta rutina establece horarios, pero además los hábitos repetitivos ayudan a construir un equilibrio emocional que les proporciona un mecanismo importantísimo para su educación y para la construcción de su personalidad.

Beneficios de crear rutinas en niños con TEA

Pueden promover la participación activa del niño/a a la hora de crear nuevas rutinas

Facilita la adquisición de habilidades de organización y planificación que se pueden generalizar en diversos entornos

Ayudan a establecer y equilibrar tiempos para las diferentes áreas de ocupación del día a día y facilitan la interacción familiar

Permiten generar anticipación para que el niño se vaya preparando para la siguiente actividad o día reduciendo así el estrés y los problemas de conducta

Rutinas en el aula de niños con TEA

Si nos enmarcamos en el ámbito educativo y la atención tanto en el aula TEA como en la de referencia (aula ordinaria), para promover la adquisición progresiva de la autonomía en las actividades habituales del alumnado, y siguiendo a Zabalza (2010), las principales funciones que desarrollaríamos al trabajar rutinas y hábitos en el entorno infantil serían:

◼️Ofrecer un marco de referencia. Una vez que se ha aprendido la correspondiente rutina, el niño o niña es capaz de concentrarse en lo que está haciendo sin pensar ni preocuparse en lo que vendrá después.
◼️ Generar seguridad, dado que se trata de una actividad conocida por quien la realiza.
◼️ Actuar como indicador temporal, puesto que aporta una percepción sensorial de los distintos momentos en los que debe efectuarse la actividad permitiendo saber qué es lo que hay que hacer antes y qué después.
◼️ Potenciar procesos de captación cognitiva, referida a las distintas estructuras que presentan las diferentes actividades a realizar.
◼️ Desarrollar habilidades cognitivas y afectivas a nivel metodológico con motivo de las posibilidades de aprendizaje posterior que tendrán los niños y niñas respecto a la adquisición de estrategias de planificación y organización de los aprendizajes.

Instaurar rutinas y hábitos adecuados durante la etapa infantil permite desempeñar importantes funciones en relación a la configuración del contexto educativo mediante la secuenciación espacio-temporal de las aulas a través de la repetición de actividades y tareas.

Como comentaba anteriormente, para evitar que las rutinas se conviertan en un motivo de conflicto y rigidez cognitiva, es importante que nos hagamos valer de todos los recursos posibles para establecer las mismas. Es hora de hacer volar nuestra creatividad (o buscar ideas en internet, lo que prefieras) y pensar en los diferentes escenarios de trabajo que podemos apoyar en rutinas y en las diferentes formas de ejecución que se pueden dar. Si bien considero que implementar una rutina tiene sobre todo un gran impacto en la comprensión y gestión del tiempo, resulta imprescindible que el niño/a no se acostumbre a hacer siempre todo de la misma manera, son dos conceptos totalmente diferentes.

En el caso del aula, independientemente de si es aula preferente, específica u ordinaria, podemos generar estructuras de trabajo adaptadas a las necesidades de cada alumno. En el campo de la creación de rutinas entra en gran valor el uso de apoyos visuales y otras herramientas para facilitar la anticipación. Como he mencionado en artículos anteriores, la anticipación tiene un papel fundamental en el correcto desempeño de las actividades de la vida diaria. En función de las posibilidades del aula, podemos recurrir a recursos como el método TEACCH de estructuración, separar espacios en ricones o zonas de trabajo, implementar agendas visuales para cada alumno, paneles de actividades grupales…todo lo que se te ocurra, pero siempre con sentido común. Recuerda que muchas veces, menos es más. En este caso ideal, debemos identificar las oportunidades más idóneas para cada niño, respetando siempre sus tiempos y necesidades y sin generar situaciones de estrés o ansiedad que dificulten la comprensión.

rutinas en niños con TEA, rutinas en niños, apoyos visuales, estructuración de aula TEA, recursos adaptados, adaptaciones del entorno, aula TEA

Consideraciones para estructurar espacios y crear rutinas en el aula

Antes de comenzar a generar rutinas y estructurar el espacio-tiempo del aula, es importante dedicar tiempo a la planificación. Hemos de tener en cuenta los diferentes alumnos que componen el grupo, los objetivos y áreas de trabajo de la programación, necesidades de adaptación…facilitar la accesibilidad cognitiva de todos y cada uno de los niños, resulta imprescindible. Preparar u organizar el ambiente implica estructurar los lugares y materiales que necesitamos tener al alcance. Además tendremos en cuenta aspectos como el desarrollo motor (y accesibilidad física al entorno), sensoriales, comunicativos y de interacción con el grupo. Se trata de adaptar el ambiente para que el niño/a pueda desempeñar las tareas  por sí mismo haciendo uso de los apoyos necesarios y eliminando así las barreras que puedan impedir esta actividad. Para las personas con Autismo, hacer el ambiente predecible mediante guiones, canciones o cualquier otro apoyo permitirá que el niño/a se encuentre más seguro y entienda lo que se espera de él/ella.

Las rutinas en el hogar y el desarrollo en familia

Los hábitos y las rutinas se deben poner a los niños desde que son pequeños, porque eso les va ayudar a desarrollar su personalidad y a crecer como adulto. Pero, ¿por qué son tan importantes? ¿Qué beneficios pueden tener en el hogar y para la familia?

¿Cómo podemos introducir y trabajar las rutinas en casa?

  1. Cuanto antes empieces, ¡mejor! Si esperamos a que nuestros pequeños tengan edad escolar para establecer su rutina nos será mucho más difícil romper “los malos hábitos”.
  2. Tú eres su modelo. No olvides nunca que una parte importante del aprendizaje de los humanos es por observación, por ello, si él vive embarcado en un clima familiar rutinario le será mucho más fácil establecer su propia rutina.
  3. Identifica aquellas actividades de la vida diaria que realizáis con menor dificultad y ten en cuenta las preferencias del niño. Antes de comenzar a introducir rutinas o actividades que puedan ser de menor interés, te recomiendo que comiences por afianzar aquellas que le suponen una mayor motivación. 

Ejemplo de uso de economía de fichas para generar hábitos y rutinas

➡️ Antes de comenzar a trabajar las rutinas en niños con sistemas basados en recompensas y refuerzo positivo, es importante tener en cuenta el nivel de comprensión del niño/a. De este modo podremos adaptar la actividad de forma exitosa

➡️Para comenzar, identificaremos aquellas rutinas o actividades concretas dentro de la rutina que vamos a consolidar o implementar. Es conveniente comenzar con pocas actividades asociadas a refuerzos, de este modo nos aseguraremos que el niño comprende la actividad en su conjunto

➡️A cada actividad o tarea a realizar en las rutinas del niño, le asignaremos un punto. Para ello, será necesario imprimir un calendario visual de recomepensas. Este puede tener una o varias actividades, así como la temporalización. No es lo mismo trabajar en adquirir los pasos de una actividad, que varias actividades a lo largo del día. Si te interesa este punto en concreto, puedes profundizarlo en el curso de “Abordaje de alteraciones de conducta en TEA” disponible en nuestra web.

➡️Horarios realistas y flexibles. Es importante no saturar al niño de tareas si no es viable que se realicen en su totalidad. Como digo siempre, en muchos casos menos es más.

➡️Al final del día revisad conjuntamente si ha cumplido con su reto diario, si es así prémiale ¡Siempre refuerzo positivo!

➡️Estableced conjuntamente cuál será su premio semanal si consigue sus X puntos (por ejemplo, ir al cine, una merienda especial, etc).

➡️Reservad un hueco para sus actividades preferidas, esto aumentará su motivación 

➡️Coloca el panel de recompensas en un lugar visible.  De esta forma la podrá ver todos los días y saber qué actividades tiene que hacer en cada momento. El que puedes encontrar en la imagen, lo situamos en la puerta del frigorífico, con el paso del tiempo se cambió a su habitación.

➡️Utiliza siempre frases del tipo “Primero X… después Y…” Muchas veces “sobresaturamos” verbalmente con instrucciones y comentarios. Una vez más apliquemos el “menos es más” con instrucciones claras y precisas

➡️¡Últimos 5 minutos! Avisa al niño cinco minutos antes del cambio de actividad (o el tiempo que estimes conveniente)

Recursos para la creación de rutinas en niños

Un artículo de Fátima Mulero @fatima_auticmo

Especialista en tecnología aplicada al aprendizaje y desarrollo de la comunicación en TEA. Formadora con impacto internacional en España y Latinoamérica. Al frente del canal de divulgación en Youtube auTICmo.TV

¿Eres alumno de auTICo Academy? Inicia sesión en tu perfil

Otros artículos del blog que te pueden interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
1
Hola, ¿Podemos ayudarte?